Hay lugares de Praga que aparecen en todas las guías y otros que solo descubres alzando la vista. Camina por el pasaje del Palacio de Lucerna, entre tiendas y columnas de mármol, y lo verás: un caballo muerto, boca abajo, con la lengua fuera, colgando del techo de cristal. Sobre su vientre, muy tranquilo, se sienta San Wenceslao. Nadie cruza ese pasaje sin hacer una foto o sin preguntarse qué significa aquello.
La pieza se llama «Kůň», que en checo significa «caballo», aunque en español se la conoce como «Montando el caballo muerto» y en internet circula bajo apodos como «caballo al revés Praga». Su autor, David Černý, la creó en 1999 y, antes de llegar a Lucerna, colgó brevemente en la plaza de Wenceslao, cerca del monumento original. La instalación definitiva llegó en febrero de 2000.
Historia y significado del caballo al revés de David Černý
Para entenderla conviene saber quién es su creador. David Černý es probablemente el artista contemporáneo más provocador de la República Checa, y buena parte de su producción gira en torno a la política y la memoria histórica de su país. Aquí, el objetivo es evidente: parodiar la estatua ecuestre de San Wenceslao que preside la plaza homónima, símbolo de la identidad checa.
El mensaje de la obra puede leerse en varias capas. La más evidente es la ironía sobre los símbolos heroicos: un santo que en la versión oficial cabalga erguido y solemne aparece aquí montado sobre un animal muerto que cuelga del techo. Wenceslao representa el peso de las instituciones y la cultura checa; el caballo, la fragilidad de lo que sostiene ese peso.
Černý nunca ofreció una explicación cerrada de la pieza. Y esa ambigüedad es parte de su encanto: quien se detiene frente al llamado «caballo boca abajo de Praga» construye su propia lectura, política, religiosa o estética.
Existe además una lectura popular entre los praguenses. En checo, Wenceslao se dice Václav, el mismo nombre que Václav Klaus, figura influyente de la política checa moderna. Conviene matizar los tiempos: cuando Černý creó la obra, en 1999, Klaus no era presidente. Sino que acababa de terminar su etapa como primer ministro; llegaría a la presidencia entre 2003 y 2013. Aun así, la coincidencia de nombres alimenta la idea de un guiño irónico hacia él, en línea con el tono mordaz de otras obras suyas sobre figuras políticas checas. Algunas anécdotas sobre supuestas declaraciones contra Klaus carecen de fuente verificable.
Palacio de Lucerna: el hogar del caballo colgado
La escultura no se entiende sin el edificio que la alberga. El Palacio de Lucerna ocupa un tramo entre las calles Vodičkova y Štěpánská, en pleno centro de Praga. Y es tan famoso por sus galerías comerciales como por ser el escenario permanente de esta «estatua caballo colgado Praga».
Su construcción es más larga de lo que suele contarse. En 1906 comenzaron los trabajos preparatorios y algunos derribos en el solar, aunque el permiso de construcción no llegó hasta septiembre de 1907. El proyecto lo impulsó el ingeniero Vácslav Havel, abuelo del célebre expresidente Václav Havel. Las obras se prolongaron durante años, retrasadas por cuestiones técnicas, financieras y la Primera Guerra Mundial. El Velký sál, la gran sala de baile, se inauguró el 25 de diciembre de 1920, aunque el edificio no quedó del todo terminado hasta 1921.
El resultado es uno de los primeros edificios de hormigón armado de Praga, con estilo Art Nouveau y diez plantas, contando los tres sótanos. Fue además el primer pasaje comercial cubierto de la ciudad y albergó el primer comedor de autoservicio praguense.
Hoy el interior sigue en plena actividad: comercios, el Music Bar Lucerna, el cine Kino Lucerna y la cafetería Lucerna, que conserva el aire elegante de la Primera República checoslovaca. El corazón del complejo es su gran sala subterránea, con 54 por 25,5 metros y capacidad para unos 2.500 espectadores de pie, o 1.500 sentados.
Curiosidades sobre el caballo pasaje Lucerna
La escultura estuvo a punto de tener otro destino. Černý pensó en instalarla en el vestíbulo de la oficina principal de Correos, en la calle Jindřišská. El director rechazó la propuesta sin dar explicaciones, y la pieza acabó colgando primero en la plaza y después en Lucerna.
El conjunto cuelga literalmente de dos cuerdas, sujeto por los cascos, desde el lucernario de cristal que corona el pasaje, el mismo que da nombre al edificio. Está fabricado en poliestireno y resina epoxi y mide 470 por 290 centímetros.
Un último dato curioso, ajeno a la estatua: en el Palacio de Lucerna funciona todavía un ascensor tipo «paternoster». Aunque su acceso no siempre está abierto al público. Formado por una cadena continua de cabinas en movimiento perpetuo, sin puertas ni botones.
Cómo visitar la escultura y por qué merece la pena
El pasaje de Lucerna abre todos los días y el acceso es gratuito, pues forma parte del recorrido comercial del edificio. Basta con entrar desde Vodičkova o Štěpánská y caminar hasta el tramo central. Donde el lucernario ilumina la figura desde arriba: el mejor momento para fotografiarla suele ser a media mañana, cuando la luz entra con fuerza y el pasaje aún no está lleno.
Lo más fascinante de esta visita es el contraste con su modelo original. A pocos minutos a pie, en la plaza de Wenceslao, se alza el monumento solemne de Josef Myslbek, con el santo erguido sobre un caballo majestuoso. Ver ambas versiones, oficial e invertida, explica por qué esta pequeña obra colgada de un techo es una de las paradas favoritas de quienes exploran Praga fuera de los circuitos más previsibles.
Y si Černý te ha dejado con ganas de más, sigue la ruta por las 8 esculturas imprescindibles de David Černý en Praga: la ciudad es su museo al aire libre.
Preguntas frecuentes sobre el caballo al revés de Praga
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